En el largo caso de infracción de derechos de autor que The New York Times presenta contra OpenAI, se ha producido un avance significativo. Según informa Ars Technica, el juez federal que está tratando el caso ha autorizado a The New York Times y a sus co-demandantes, The New York Daily News y Center for Investigative Reporting, a acceder a los registros de usuarios de OpenAI, incluidos los contenidos eliminados, para determinar con precisión el alcance de la infracción.

The New York Times considera que los usuarios de ChatGPT podrían eliminar los registros históricos después de evitar el muro de pago, por lo tanto, es necesario realizar una cobertura masiva de datos. El periódico afirma además que los resultados de búsqueda de estos registros podrían convertirse en una prueba clave en todo el caso: los modelos de lenguaje grandes (LLM) de OpenAI no solo utilizaron materiales protegidos por derechos de autor para su entrenamiento, sino que también podrían haber copiado directamente este contenido. Esta orden fue emitida el mes pasado y fue confirmada esta semana después de que OpenAI intentara apelarla.
OpenAI expresó su profunda desaprobación ante esto. El mes pasado, la empresa afirmó que esta orden los obligaría a violar "las normas de privacidad que han mantenido durante mucho tiempo". Tras la publicación del último fallo, un portavoz de OpenAI le dijo a Ars que planeaban "continuar luchando".
Es importante destacar que este fallo se produjo mientras los editores como The New York Times negociaban cómo manejar las búsquedas en bases de datos con OpenAI. Como indicó OpenAI en un comunicado el mes pasado, esta orden abarcaba desde los registros de ChatGPT gratuito hasta información más sensible de los usuarios que utilizan su API. (El mandamiento especificó que los registros de ChatGPT Enterprise y ChatGPT Edu, los modelos personalizados para universidades, estarán sin restricciones).
Además de buscar pruebas de infracción de derechos de autor, la estrategia de registros de OpenAI también podría ayudar a demostrar que ChatGPT diluye el mercado periodístico al resumir artículos dentro del chatbot, lo que finalmente causa pérdidas en los ingresos publicitarios de las instituciones mediáticas, ya que sus enlaces son completamente evitados por lectores potenciales. Según informa Forbes, a principios de este año, la plataforma de licencias de contenido TollBit descubrió que los chatbots de empresas como OpenAI y Google envían un 96% menos de tráfico a los medios de comunicación que los motores de búsqueda tradicionales, una tendencia que ya comienza a afectar negativamente al sector periodístico.





